martes, 20 de octubre de 2009

Brecha generacional o abismo tecnológico?

Una de las preocupaciones comunes en la escuela es la pérdida o, mejor, ausencia de identidad (en términos de nuestra nacionalidad) por parte de las nuevas generaciones. Con frecuencia, encontramos a nuestros jóvenes escuchando música o bajando videos de artistas desconocidos para nosotros. Nombres como "Slipknot" o "Papa Roach" son para ellos familiares, mientras que "Totó la Momposina", "Arnulfo Briceño" o "José A. Morales" les son totalmente desconocidos. Preguntemos a nuestros jóvenes por "kishimoto" o por "Naruto" y con seguridad nos dan información pero si les interrogamos por "Omar Rayo" o "Rodrigo Arenas Betancourt" provablemente expresarán total ignorancia sobre ellos. Éste es un ejemplo de lo que percibimos como "brecha generacional".

Pudiera decirse que es normal que los jóvenes perciban de manera diferente el mundo a como lo hacemos los adultos. Estoy de acuerdo, sin embargo, mi hipótesis es que las tecnologías de la comunicación están contribuyendo a hacer má profunda y compleja esta "brecha generacional!, al punto que ya no solo se trata de gustos y percepciones, ahora, incluso hay nuevos lenguajes a los cuales los adultos no siempre tenemos acceso. Veamos un pequeño ejemplo:
Lea, por favor el siguiente mensaje y escriba lo que dice en un papel: comö vz Bffa!! xqe no llmzte hoi :p

Si usted es un adulto, poco entrenado en el lenguaje del chat (claro el de los jóvenes) muy seguramente no entiende el mensaje. Ahora, pida a un joven que le traduzca, le aseguro que de inmediato le descifra esta jerigonza. A lo mejor, le indica que está mal escrito y al hacer la corrección se lo complica más. Esa es una característica de este lenguaje, muta, según el parche, pero se entienden... ellos.
Causa asombro, sin embargo, observar la velocidad de un joven frente al computador y por contraste la torpeza del mismo joven frente a un papel blanco con el reto de escribir un pequeño texto.

Traslademos el ejemplo al salón de clases. El docente ( o la docente) gasta buena parte de su energía preparando "maravillosas estrategias" para atraer la atención de sus pupilos, por ejemplo, en torno al patrimonio cultural colombiano y cuando lleva la guía de trabajo fotocopiada al salón de clases ve como sus estudiantes "revisan entre líneas" y desarrollan la actividad en menos que canta un gallo. Pero la mayor decepción es que cuando se les pide aplicar lo aprendido en una puesta en escena, por ejemplo, con ocasión de una celebración patria, prefieren optar por apoyarse en imágenes foráneas. Otra vez el problema de intereses. Yo añado algo más. El problema de quién es más efectivo a la hora de ejercer influencia. Debo confesar que el pulso lo está ganando la tecnología, en especial, porque los docentes no estamos apelando a ella para atraer la atención de nuestros jóvenes. Por su puesto, éste fonómeno está poniendo en crisis los modelos tradicionales de la pedagogía y nos está causando muchas dificultades a los docentes. Muy bien lo afirma Downes "La escuela del futuro descrita hace diez años sigue ubicada en el futuro".

Es preciso aclarar, sin embargo, que el reto de los docentes no es simplemente aprender a integrar las TICS a nuestra didáctica, el reto está en identificar las prioridades acerca de cómo orientar a nuestros estudiantes para que puedan navegar en el océano de la globalidad sin perder el sello que los hace "únicos e irrepetibles"

Nota: la imagen fue tomada de VictorGil

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